¿Importa qué es lo primero que entra en contacto con el cabello luego de lavarlo? La pregunta detallista parece propia de alguien que se dedica profesionalmente al cuidado capilar que debe estar atento a todo para llegar a la perfección al trabajar. La pregunta, al tener una respuesta más que simple, nos la deberíamos hacer todos y accionar. Además porque el beneficio de resolver la incógnita se traduce en mejorar el aspecto físico en los días lluviosos. La elección de la tela con la que te secás el pelo marca una diferencia enorme en la salud y apariencia de la fibra capilar.
Lo primero que hay que establecer es que el toallón tradicional es el enemigo del pelo prolijo. Las toallas de algodón tienen entramados con bucles gruesos y rugosos. Al frotar el pelo mojado, momento en que la fibra capilar está en su estado más débil y vulnerable, esa rugosidad levanta la cutícula, lo que genera frizz inmediato y quiebre.
¿Cómo se comporta?
La absorción que provoca ese género (algodón rugoso) es demasiado agresiva, despojando al cabello no solo del exceso de humedad, sino también de la hidratación interna natural que necesita para mantenerse flexible y moldeable. En síntesis, la regla de oro es: algodón para el cuerpo, microfibra para el pelo.
Un cambio de tela en el secado es el truco más sencillo y económico para reducir el frizz a la mitad, incluso, sin importar el clima.
La alternativa más económica: la remera vieja
Pensamos que el frizz, ese encrespamiento visualmente incómodo del cabello, es un problema de productos o humedad, cuando en realidad suele ser un daño mecánico provocado por la textura de la tela y una técnica errónea de secado (se suele frotar cabello y cuero cabelludo a gran velocidad).
Cuando el pelo está mojado, su estructura de queratina se estira y sus enlaces de hidrógeno están abiertos, lo que lo vuelve extremadamente frágil. Frotarlo actúa como una lija fina sobre la cutícula, levantando sus escamas y rompiendo el patrón natural del cabello.
Las dos mejores alternativas son la microfibra, ultra fina y suave, y el algodón liso. Con esta última opción surge, al mismo tiempo, otra variante que no implica gasto alguno: la remera vieja guardada. La prenda es de algodón, completamente lisa.
Para quienes tienen el cabello con rulos es la opción ideal porque pueden prensar durante el secado sin daño alguno, el género retiene la humedad justa y no genera carga estática. También le saca el mejor provecho a la técnica adecuada de secado que consiste en presionar y apretar por secciones, de abajo hacia arriba para soltar el exceso de agua sin romper la fibra del cabello.